Domingo I de Adviento: invitación a la vigilancia

«Velad, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor» (Mt 24,42); «Vigilad, pues no sabéis cuándo es el momento» (Mc 13,33ss); «Estad siempre despiertos» (Lc 21,35)
El Señor viene y se nos invita a esperarlo vigilantes, en vela, despiertos, con nuestra lámpara encendida... Ésta es la propuesta de este domingo y el acento de esta primera semana de Adviento.





La corona de Adviento

La corona o guirnalda de Adviento es un elemento que nos ayuda a recorrer este tiempo especial de preparación a la Navidad.
Se arma con ramas u hojas verdes, dispuestas como un aro, sobre el que se colocan cuatro velas, una para cada domingo del Adviento.
Normalmente tres son de color morado -el color penitencial de este tiempo litúrgico- y una de color rosado, correspondiente al Domingo de Gaudete (tercer domingo de Adviento).
A veces se dispone una quinta vela en el centro, que suele ser blanca, para encender el día de la Navidad.
Al encender cada vela, se lee algún pasaje de la Palabra, se dice una oración y se entona un canto.
Las coronas se utilizan tanto en las iglesias como en las casas.
Cada domingo se enciende una vela, indicando que la luz de Cristo crece a medida que se acerca la Navidad.
"La Corona de Adviento, cuyas cuatro luces se encienden progresivamente, domingo tras domingo hasta la solemnidad de Navidad, es memoria de las diversas etapas de la historia de la salvación antes de Cristo y símbolo de la luz profética que iba iluminando la noche de la espera, hasta el amanecer del Sol de justicia (cf. Mal 3,20; Lc 1,78)", explica la Congregación para el Culto Divino.
¡Enciende una luz!


Lee más:
-Liturgia de la corona de Adviento
-Origen, significado y bendición de la corona de Adviento






El calendario de Adviento

El calendario de Adviento es una lista de buenas acciones y propósitos, uno por día, hasta llegar a la Navidad. Es una buena forma de preparación, usualmente utilizada en la catequesis para niños, pero válida para todas las edades.
Es un lindo ejercicio armar un calendario individual, familiar o comunitario.
Desde aquí, lo proponemos a diario bajo el título de #FiguradelPesebredehoy, pero hay muchísimas variantes para hacerlo y vivirlo, desde plasmarlo en un simple papel hasta seguirlo en formato digital.

-Calendario virtual de Adviento





#FiguradelBeléndehoy domingo 27 de noviembre de 2016


Faltan 28 días para Navidad. ¡Armemos un belén espiritual!
A partir de hoy, cada día, una "figura" del belén, pesebre o nacimiento diferente para colocar a los pies del Niño.
#FiguradelBeléndehoy Hacer tres propósitos concretos para vivir este Adviento

Adviento, camino hacia la Navidad

Hoy comienza el tiempo de Adviento y, con él, un nuevo año litúrgico.
Este tiempo especial, de preparación a la Navidad, se inicia cada año el domingo más próximo al 30 de noviembre y concluye el 24 de diciembre.
La palabra "adviento" proviene del latín "adventus" y significa "venida", "llegada", y su sentido como tiempo litúrgico es prepararnos para la venida del Señor.
Este período litúrgico tiene dos partes: la primera, desde el primer domingo de Adviento hasta el 16 de diciembre, en la que el acento está puesto en la espera de la venida del Señor al final de los tiempos; y la segunda parte, del 17 al 24 de diciembre, que está orientada al misterio de la Encarnación.
"Al celebrar anualmente la liturgia de Adviento, la Iglesia actualiza esta espera del Mesías: participando en la larga preparación de la primera venida del Salvador, los fieles renuevan el ardiente deseo de su segunda Venida (Cf. Ap 22, 17)", señala el Catecismo de la Iglesia (524).
Es un tiempo especial, de reflexión, penitencia y oración. No se trata solo se "hacer memoria" del acontecimiento histórico del nacimiento de Jesús, sino también de revisar cómo le damos acogida hoy al Señor en nuestros corazones y de renovar nuestra esperanza en su venida gloriosa. Así, este tiempo atraviesa pasado, presente y futuro y nos orienta al Dios-con-nosotros.
¡Feliz tiempo de Adviento!

Para profundizar:
-Adviento, texto del padre Eduardo Sanz de Miguel, ocd.
-La gracia del domingo 29 de noviembre de 2015, vídeo de fray Nelson Medina, op.



#EsPalabradeDios Lecturas del viernes 2 de septiembre de 2016


Primera lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (4,1-5):

Que la gente sólo vea en nosotros servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora, en un administrador, lo que se busca es que sea fiel. Para mí, lo de menos es que me pidáis cuentas vosotros o un tribunal humano; ni siquiera yo me pido cuentas. La conciencia, es verdad, no me remuerde; pero tampoco por eso quedo absuelto: mi juez es el Señor. Así, pues, no juzguéis antes de tiempo: dejad que venga el Señor. Él iluminará lo que esconden las tinieblas y pondrá al descubierto los designios del corazón; entonces cada uno recibirá la alabanza de Dios.

Palabra de Dios



Salmo
Sal 36,3-4.5-6.27-28.39-40

R/. El Señor es quien salva a los justos

Confía en el Señor y haz el bien,
habita tu tierra y practica la lealtad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R/.

Encomienda tu camino al Señor,
confía en él, y él actuará:
hará tu justicia como el amanecer,
tu derecho como el mediodía. R/.

Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
porque el Señor ama la justicia
y no abandona a sus fieles. R/.

El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra,
los libra de los malvados
y los salva porque se acogen a él. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,33-39):

En aquel tiempo, dijeron a Jesús los fariseos y los escribas: «Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber.»
Jesús les contestó: «¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que se lo lleven, y entonces ayunarán.»
Y añadió esta parábola: «Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque se estropea el nuevo, y la pieza no le pega al viejo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino nuevo revienta los odres, se derrama, y los odres se estropean. A vino nuevo, odres nuevos. Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: "Está bueno el añejo."»

Palabra del Señor

"A vino nuevo, odres nuevos".
Lucas 5


#EsPalabradeDios Lecturas del jueves 1 de septiembre de 2016


Primera lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (3,18-23):

Que nadie se engañe. Si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios, como está escrito: «Él caza a los sabios en su astucia.» Y también: «El Señor penetra los pensamientos de los sabios y conoce que son vanos.» Así, pues, que nadie se gloríe en los hombres, pues todo es vuestro: Pablo, Apolo, Cefas, el mundo, la vida, la muerte, lo presente, lo futuro. Todo es vuestro, vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.

Palabra de Dios



Salmo
Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

R/. Del Señor es la tierra y cuanto la llena

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.


Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11):

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.»
Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a lo socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.»
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Palabra del Señor
"Todo es de ustedes, ustedes de Cristo, y Cristo de Dios".
1 Corintios 3